Home / obras / Plus Ultra (Cassadó)

Entregas en 24h-72h (Península laborables)

Plus Ultra (Cassadó)

Violonchelo y Piano

CASSADÓ, Joaquim

Reg.: B.3724

15,00 €
P.V.P. (IVA incluido 4%) Añadir a la cesta

  • Revisión: MESTRE, Melani
  • Formación: Dúos: Con piano.
  • Géneros: Clásica / contemporánea: Cámara.
  • Idioma del comentario: Catalán/Inglés/Castellano
  • Soporte: Partitura + particellas
  • Nivel de dificultad: Alto-superior
  • Época: 1ª mitad S. XX
  • Editorial: Editorial Boileau
  • Colección: Siglo XX
  • Nº de páginas: 20+4
  • Medida: 31,00 x 23,00 cm
  • Duración: 3' 50"
  • ISMN: 979-0-3503-1779-8
  • Disponible en digital: No
  • Disponible en alquiler: No

Si tenemos en cuenta tanto la cantidad como la calidad de su obra compositiva, es del todo incomprensible que la figura de Joaquim Cassadó siga siendo, hasta día de hoy, un auténtico misterio. Cassadó se puede considerar el primer gran sinfonista catalán del siglo xix, y uno de los precursores del nacionalismo musical en nuestro país. Un nacionalismo que, al mismo tiempo, se basa en una solida formación centro-europea, mayoritariamente germánica en cuanto a cuestiones técnicas, a pesar de la influencia francesa de sus años vividos en París.

Este compositor nacido en Mataró compuso un catálogo de obras muy extenso y variado. Habría que destacar los preludios sinfónicos, tres conciertos para solista y orquesta, dos sinfonías, varias óperas, zarzuelas y mucha música religiosa. En el ámbito de la música de cámara también fue un autor muy destacado, aunque gran parte de esas obras no fueron editadas. Casi la totalidad fue concebida para interpretarse en el ámbito familiar. Esto se debe probablemente a que tanto Joaquim Cassadó como sus dos hijos, Agustí y Gaspar, fueron reconocidos intérpretes que llegaron a formar un trío de violín, violonchelo y piano, disuelto por la prematura muerte de Agustín.

De los tres, el que tomó mayor relevancia histórica fue Gaspar, el reconocido violonchelista, discípulo de Pau Casals. Gaspar Cassadó fue especial objeto de las dedicatorias de la producción musical de su padre. Este último escribió para él, entre otros, el Concierto Español, para violonchelo y orquesta sinfónica, la Sonata para violonchelo y piano, el Cuarteto Español, dedicado a la formación de cuerda que bajo el mismo nombre estaba integrada por su hijo, o el pensamiento musical Plus Ultra, que nos ocupa en la presente edición.

En cuanto a la estética de todas sus obras, al sentimiento nacionalista y al exilio voluntario de su país, se podría establecer un paralelismo entre la figura de Cassadó y su colega ruso, Sergei Rachmaninoff. Como él, el compositor español supo adaptar muy bien las técnicas instrumentales de otros países a sus necesidades nacionalistas. Es decir, tomó prestado el conocimiento europeo para llegar a su concepto de estilo español, en el sentido más amplio del término. Del mismo modo que Albéniz viajó por el territorio más meridional del Reino de España, evocando la mal perdida Cuba, Cassadó fue aún más allá, enlazando en algunos casos las referencias más septentrionales con las caribeñas, como por ejemplo hizo en una obra íntegra de gran valor: su fantasía Hispania, para piano y orquesta.

En el caso particular de Plus Ultra, esta necesidad de revelar su sentimiento más nacionalista queda en un segundo plano, por detrás de una estética más global en la que incorpora armonías y giros melódicos que recuerdan más a un Rachmaninoff que a un Albéniz. Plus Ultra se puede considerar un “pensamiento musical” que, a pesar de referenciar o parafrasear algunos modelos típicos de la música hispánica de la época, no deja de ser un auténtico lied en el que el violonchelo canta al máximo de sus posibilidades expresivas, apoyado por un acompañamiento pianístico de primer orden.

En esta obra, Cassadó hace valer un pianismo más típico de la escuela francesa que en ninguna otra de sus obras. Con unos toques casi impresionistas, que denotan un gusto muy refinado por la armonía, el compositor reparte el discurso musical entre los dos instrumentos creando una obra fantástica que tanto él como su hijo Gaspar habían incorporado en su repertorio de concierto.